MANIFIESTOS Slow Design

Ya en 1964 Ken Garland publicó en el periódico The Guardian un manifiesto: First Things First, donde hacia una reflexión sobre el papel del diseño y del diseñador. Fue apoyado por más de 400 diseñadores, fotógrafos y artistas.

Este manifiesto decía :

«Nosotros, los abajo firmantes, somos diseñadores gráficos, fotógrafos y estudiantes que nos hemos criado en un mundo en el cual las técnicas publicitarias y sus medios se nos han presentado de manera insistente como el lugar más lucrativo, más eficiente y deseable donde utilizar nuestros talentos. Hemos sido bombardeados con publicaciones dedicadas a esta idea, que aplauden el trabajo de esos que han dedicado su ingenio e imaginación a vender cosas tales como: comida de gato, remedios estomacales, detergente, regeneradores del cabello, tubos de pasta rayados, lociones para después del afeitado, dietas adelgazantes, dietas para engordar, desodorantes, agua con gas, cigarrillos, roll-ons y slip-ons.

Los mayores esfuerzos, con diferencia, de aquellos que trabajan en la industria publicitaria se desaprovechan en estos fines triviales, que contribuyen poco o nada a nuestra prosperidad nacional.
Como un número creciente de personas, hemos alcanzado un punto de saturación tal que el lanzamiento a gritos de un nuevo producto de consumo no es más que puro ruido. Pensamos que hay otras cosas más valiosas en las que emplear nuestra capacidad y experiencia. Se necesitan rótulos para las calles y los edificios, libros y periódicos, catálogos, manuales de instrucciones, fotografía industrial, materiales educativos, películas, televisión, publicaciones científicas e industriales y otros medios a través de los que promocionar nuestra industria, nuestra educación, nuestra cultura y nuestra mayor conciencia del mundo.

No abogamos por abolir la alta presión publicitaria sobre el consumidor: esto no es factible. No queremos eliminar lo divertido de la vida. Pero estamos proponiendo un cambio de prioridades a favor de unas formas de comunicación más útiles y perdurables. Esperamos que nuestra sociedad se canse de los mercaderes tramposos, vendedores de estatus y persuasores ocultos y que la demanda prioritaria de nuestras habilidades será para fines más valiosos. Con esto en mente, proponemos compartir nuestra experiencia y opiniones, y ponerlas a disposición a nuestros colegas, estudiantes y a otros que puedan estar interesados.»

(Enero, 1964)

Edward Wright, Geoffrey White, William Slack, Caroline Rawlence, Ian McLaren, Sam Lambert, Ivor Kamlish, Gerald Jones, Bernard Higton, Brian Grimbly, John Garner, Ken Garland, Anthony Froshaug, Robin Fior, Germano Facetti, Ivan Dodd, Harriet Crowder, Anthony Clift, Gerry Cinamon, Robert Chapman, Ray Carpenter, Ken Briggs.

En 1998 , la revista canadiense Adbusters, del colectivo del mismo nombre, reeditó el manifiesto «First Things First», lanzado por Ken Garland en 1964. Con esta publicación, el objetivo de Adbusters era llamar la atención de los diseñadores hacia su compromiso social. Tiempo después, Tibor Kalman propuso la realización de una nueva versión del mismo, adaptada a los problemas y necesidades del siglo XXI, con la intención de estimular la discusión no sólo dentro del diseño gráfico sino, también, fuera de él. La nueva versión del texto de Garland se concretó en la publicación del «First Things First Manifesto 2000» que apareció en el número 51 de la revista Emigre.

El pasado año 2014, con la excusa del 50 aniversario del manifiesto, Cole Peters lo recupera y añade nuevos puntos necesarios; Diseño web y redes sociales colaborativas, así como abrirlo a otros profesionales creativos implicados que trabajan con las nuevas tecnologías, programadores o desarrolladores web.

Para ello lanza finalmente un blog con el nuevo manifiesto, donde cualquiera puede firmar la propuesta —en los anteriores estaba acotada la firma a un grupo reducido y exclusivo de profesionales— y que cuenta ya con numerosos diseñadores vinculados. (Monográfica.org)

Podemos incluso retroceder aún más y situarmos en s.XIX, en compañía de Morris y Ruskin oponiéndose a la gran revolución y al socialismo utópico. Gracias a la revolución industrial, se intentaron abaratar los costes de producción y estandarización, generando lo que denominamos, producción industrial en serie.
Nace entonces el movimiento Arts & Crafts, que aboga por volver a los procesos manuales en contra de esta producción en serie, que a su criterio, generaba objetos “feos”.

Promulgan volver al objeto bien hecho, a la artesanía y a las artes decorativas. Un arte que finalmente solo podrían comprar los burgueses, aquellos a los que tanto criticaban. Comenzaban las incongruencias, no por carecer de buenas intenciones, sino por la complejidad de las mismas.

¿Cómo hacer llegar ese diseño de calidad y calidez a toda la sociedad, sin caer en el estandaricismo?

Casi dos siglos después, manteníamos esa incapacidad para plantear nuevas soluciones y que a su vez, no promuevan el regreso al pasado, sino una verdadera vuelta de calcetín, donde se aproveche el máximo potencial de los avances tecnológicos, combinado con las buenas prácticas de los procesos tradicionales. Pero en este último siglo XXI, la generación 3.0 —los llamados niños índigo nacidos en las décadas de los 80 y 90 —están replanteando el DIY con una nueva mezcla de bases, consiguiendo acercarse lentamente a una solución más grata, aportando soluciones proactivas y no sólo teóricas, a la problemática planteada por Morris y Ruskin.

Back to the furture!

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[…] Además del deseo de producir cosas hermosas, la pasión rectora de mi vida ha sido y sigue siendo el odio hacia la civilización moderna […]

William Morris

El diseño se suma al movimiento Slow, siendo Fuad Luke el primero en acuñar el término “Slow Design” en 2002. Otros autores, como Raquel Pelta, Miguel Hernández de Molina, Slow Lab y yo misma, también hemos planteado un manifiesto y hemos analizado las bases y criterios del diseño Slow…

Author: Nereida J.Fuertes

MADE IN GOOD: YOGA & SLOW DESIGN

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