Entrevista a Cris B

Hola Cristina, antes de nada me gustaría que te presentaras y no contaras sobre ti: a que te dedicas, cual es tu formación, como nació tu marca, que te interesa?

Soy de mente inquieta por naturaleza. Mi formación “oficial” es en diseño gráfico, de lo que sigo trabajando esporádicamente y de lo que me nutro para mantenerme despierta en el diseño. Mi otra formación más personal siempre es artística, cualquier actividad que provoque un sentimiento, energía o descubrir al ser humano. Y por supuesto últimamente enfocada al diseño de moda.

En 2013, quizás por una revolución personal fui montando un puzzle que había creado desde pequeña, mi verdadera realidad y cree Cris B. No se si en homenaje a todas mis tardes de costura en casa, primero para mis muñecas y luego para mi. Pero supe que tenía que hacer aquello que me decía mi rompecabezas de la vida.
Y no se si por mi amor por la naturaleza y las montañas, o porque la vida te va haciendo consciente de todo lo que pasa a tu alrededor y de que solo hay un planeta. Mi marca tenia que ser ecológica.

¿Podrías resumirnos brevemente que es para ti “Slow Fashion Design”?

Dejando de lado las explicaciones literales de Slow y Slow fashion. Considero que el Slow Fashion Design es un diseño más humano, pero teniendo en cuenta que el ser humano forma parte de un todo que es nuestro planeta, al que hay que cuidar. Es sentido común. Creo que no hay que darle muchas vueltas.

A la hora de crear diseños hay que ser conscientes en los materiales que menor impacto tienen, o en su forma de producción o de reciclaje, e incluso la forma de crear con siluetas que sean más amables y menos tiránicas con las personas.

-¿Porqué dirías que tu marca es Slow Fashion Design?

Primero tengo que decir que no me gusta etiquetarme porque se que aunque mi marca no se englobara en ninguna etiqueta seguiría existiendo como es. Cris B nació así y entonces no conocía en profundidad todo lo que ahora se.

Mi marca es Slow Fashion Design, primero por los tejidos que utilizo que son ecológicos, pero además promuevo el desarrollo local y laboral con los talleres que colaboro. Hasta las perchas que tengo en la tienda son de cartón reciclado, el mobiliario en parte es reciclado.

En concreto en la prendas uso siluetas muy adaptables a cualquier figura de mujer. Me gusta que un mismo diseño pueda cambiar al ponerlo de una u otra forma. Siempre intento que tenga un componente de moda porque es emoción, pero siempre pensando más en detalles que en un vestido completo y sobre todo teniendo muy en cuenta quien lo va a llevar.

¿Cómo es la última colección en la que has estado trabajado?

La última colección me ha encantado. Y no porque sea la última. Es la quinta colección que saco y decidí hacer aquellos diseños que siempre sobrevolaban mi cabeza e incluso estampados mucho más personales. Ha sido como un salto al pasado. Ese en el que soñaba y dibujaba colecciones de moda cuando mis amigos jugaban a otras cosas.

Mi última colección para el verano 2017 es un homenaje al mar. Me hipnotiza. Se llama Luzéame y he querido representar la luz que hace crecer los colores del mar y todos los seres vivos que lo habitan.
Podría decir que tiene detalles infantiles. Dentro de un vestido serio hay ese detalle que todas hemos querido llevar… Ese guiño femenino que lo hace especial.

¿Dónde encuentras la inspiración para tus proyectos?

Podría decir que en mi libreta de inspiración. Siempre llevo una para anotar cosas que no quiero que se me olviden. Puede ser desde una forma de una escultura en una exposición o una combinación de colores, o de repente una frase que leo u oigo.

No se porque, aunque seguro que tiene explicación, mi cerebro procesa esos flashes y los une con otros retazos que me crean ese hilo conductor con mis recuerdos. Es en los momentos de calma y desconexión donde surgen.

Cuéntanos un poco más sobre tu manera de trabajar, proyectar y diseñar.

El principio sería un poco lo que he contado antes. No me puedo poner a trabajar de repente. Suelo divagar mentalmente, voy haciendo bocetos sin un hilo. Puede ser por la noche, cuando de forma relajada releo mis notas, repaso diseños o miro descartes. Pero también puede ser andando por la montaña cuando veo claro un estampado o la línea a seguir. No hay un tiempo ni un lugar.

A partir de alli uno las telas que me han gustado y ya comienzo a diseñar la colección. Es un proceso largo, primero de descartes y luego de pensar en global y que visualmente quede armónica. Pero a la vez siempre pienso en quien lo va a llevar, que va a sentir, que va a pensar. Es un difícil equlibrio.

¿En base a qué escoges los materiales y los procesos de diseño?

Los materiales los busco siempre ecológicos. Y las marcas pequeñas lo tenemos difícil porque el mercado no está creando esos materiales para poder comprar cantidades pequeñas. Hay proveedores pero no todos los que me gustaría. Es cierto que hay muchas innovaciones y novedades en materiales sostenibles y eso es un avance para poder incorporarlos.

Primero pido unas muestras de tejidos para verificar los colores o por si no lo conozco y necesito saber si va a funcionar con los diseños. A veces hay que reajustar los diseños porque no se encuentra la tela en tejido ecológico que busco. No tiene el peso o la caída o el grosor.

En todas las colecciones siempre intento que haya varias prendas que puedan servir para dos o tres usos diferentes, cambiándonos los complementos o variando o añadiendo una prenda más. Y además que no haya que abandonarlas por haber ganado unos kilos o porque se haya pasado de moda. Esa atemporalidad y flexibilidad dan siluetas versátiles muy Cris B.

¿Cómo te gustaría que fuera el futuro del diseño de moda?

Creo que el futuro de la moda ya se está viendo. Considero que todas las marcas pequeñas que estamos concienciadas tenemos mucho que decir. “Mucha gente en sitios pequeños haciendo grandes cosas” sería la frase.

Es verdad, que tendremos que seguir viendo como grandes marcas y multinacionales hacen greenwashing, pero eso quiere decir que algo está cambiando, y eso también es bueno.

Me encantaría que el futuro del diseño de moda fuera más relajado. Olvidar las estaciones tan marcadas para comprar y sacar colecciones. Hacer diseño humano para vestirnos, sin olvidar el lado emocionante de sentirnos diferentes al llevarla.

¿Cuál consideras la solución más óptima para ese cambio?

Tenemos que creer en las generaciones que vienen. Cuando yo les explico a los peques la diferencia entre hacer las cosas de una forma u otra lo entienden. Y ese poso es el que tiene que ir quedando para que al menos se quede en sus mentes. Y se puedan hacer preguntas y plantearse opciones. Lo que pasa que es más fácil seguir una línea recta.

La solución somos nosotros los consumidores
. Tenemos que creer en nuestra fuerza para el cambio y no solo en la moda. La historia está llena de ejemplos de cambios y giros de pensamiento y que han sido provocados por la sociedad.

Por último, si alguien quiere adquirir uno de tus diseños o contactar contigo, ¿dónde y cómo puede hacerlo?

Si quieren conocer mi marca pueden pasarse directamente por mi tienda en Zaragoza donde alrededor de una taza de té, seguro que arreglamos el mundo… o también visitar mi tienda online donde verán mis diseños y el sentido de mi marca.

Y para lo que quieran!! estoy en info@crisb.es

Gracias Cristina

y enhorabuena por tu iniciativa sostenible!!

Author: Nereida J.Fuertes

MADE IN GOOD: YOGA & SLOW DESIGN

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